domingo, 8 de febrero de 2009

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El proceso didáctico como proceso de comunicación

Al comunicarnos establecemos algo en común con alguien, o con grupos de personas en forma interpersonal frente a frente o también a través de las nuevas tecnologías de comunicación e información en forma indirecta. La comunicación es la acción de comunicar.Educación, hoy, es construcción de significados que tienen como base la comunicación; entendida como el conjunto de recursos personales, psicológicos y pedagógicos que un profesor o profesora utiliza o puede utilizar en su relación con el alumnado.

Una sonrisa, una caricia, valorar el esfuerzo y el progreso, exaltar lo bueno, una mirada, una muestra de afecto, son todos elementos positivos, agradables dentro del proceso de comunicación en el aula. La labor del profesorado es una de las más bellas del mundo porque exige inteligencia, humanidad y amor.

La tarea educativa ante el predominio de los medios de comunicación, consiste entonces en contribuir a la formación de perceptores críticos, y creadores, capaces de asumir actitudes de reconfiguración, construcción y búsqueda del verdadero significado de las imágenes y símbolos en el que niños, jóvenes y adultos están inmersos para no permitir que sean alienados y desubicados con respecto a la realidad.

Herbert Marshall McLuham, afirma que: toda tecnología tiende a crear un nuevo mundo circundante para el hombre. La escritura y el papiro por ejemplo, crearon el medio ambiente social de los imperios del mundo antiguo, señala que toda tecnología inventada y "exteriorizada" por el hombre tiene el poder de entumecer la conciencia humana durante el período de su primera interiorización.

Se hace necesario que profesores y profesoras, reflexionen, sobre cómo se da el proceso de comunicación, que permita asumir la enseñanza en su articulación con múltiples formas de expresión desde el lenguaje propio, el lenguaje de los otros, la informática, los medios de comunicación de masas, en fin, la comunicación en su totalidad.
En el proceso de comunicación, tanto frente a frente como a través de los medios, se requieren los siguientes elementos:
La fuente: un individuo, una organización de comunicación.
El mensaje: es el producto del comunicador.
El medio o canal: es el vehículo, soporte o instrumento de la comunicación.
El destino: un individuo o un grupo de personas.
La retroalimentación: es el componente que busca asegurar la eficacia del proceso comunicativo de forma bidireccional, es decir verificar la forma en que el destino recibe el mensaje y su apropiación.

Para que la comunicación ocurra, y la persona a quien se dirige, comprenda el mensaje, es necesario utilizar signos, si compartimos los códigos y utilizamos los mismos sistemas de signos, hay mayor semejanza entre nuestros dos significados para el mensaje.
Peirce (1931-58), definió tres categorías de signos:
Icono: El signo se parece de alguna manera a su objeto
Índice: Hay un lazo directo entre el signo y su objeto
Símbolo: Es un signo cuya conexión con su objeto es resultado de una convención, acuerdo o regla.

Algunos autores llaman perceptor o receptor, a toda persona que conscientemente reciba, interprete y responda los mensajes, el comunicador o emisor, es quien produce y transmite el mensaje.

En la educación tradicional prima el modelo unidireccional de comunicación que es llamado modelo bancario de comunicación, el emisor envía mensajes permanentemente a sus receptores y estos mensajes no tienen retorno, no tienen respuestas porque no hay interactividad, ni comunicación de doble vía.
El modelo de comunicación en el que los papeles se intercambian y ninguno está en superioridad con respecto al otro, se denomina Comunicación Horizontal.
La comunicación que se da mediante los medios masivos de comunicación, es indirecta, transmitida a través del espacio y del tiempo.

El uso pedagógico de las nuevas tecnologías en la educación obliga a la interactividad; que se puede dar a través de teléfono, fax, Internet, correo electrónico, correo tradicional. Los mensajes que se articulen a través de estos medios deben ser bidireccionales para que refuercen la retroalimentación y la libre participación de los estudiantes con sus profesores y entre ellos mismos rompiendo barreras de espacio y de tiempo.

Cuando el profesor habla o elabora un texto escrito, un material audiovisual, debe pensar en sus alumnos y en las posibilidades para una mejor comprensión. Puede deliberadamente repetir conceptos, dar ejemplos, utilizar analogías, dibujos, esquemas, proporcionar más o menos información; estas son decisiones importantes y delicadas que debe enfrentar con reflexión pedagógica, porque sus estudiantes se pueden aburrir o confundir. El aula de clase, como el set de televisión.

Tienen mucha significación pedagógica en un espacio y en un tiempo determinado y debe favorecer la plena realización de las potencialidades de los estudiantes. En el proceso de comunicación los comportamientos no verbales juegan un papel fundamental; así aspectos como apariencia física, posturas, miradas, gestos, la calidad de la voz, el énfasis en algunas palabras, los silencios, pausas, el vestido, la proximidad, el manejo del espacio. Al respecto Knapp, hace un análisis profundo de la importancia de la conducta no verbal en la comunicación, como las expresiones faciales, las expresiones corporales, el manejo del espacio y del tiempo. De Igual forma en los mensajes gráficos, escritos o a través de imágenes, son parte bien importante del mensaje, los colores, tipos de letras, tamaños, calidad y distribución en el papel o en el espacio correspondiente.

Ningún ámbito en la educación puede prescindir de un esfuerzo de mediación pedagógica. De acuerdo con Francisco Gutiérrez Pérez y Daniel Prieto Castillo, quienes han venido trabajando en proyectos de comunicación y educación, coinciden en destacar la importancia de lo comunicacional en lo pedagógico, afirman que: si todo lo que el hombre hace está mediado; si no hay ser humano posible sin mediaciones; reconozcamos entonces como un espacio amplio de reflexión y de trabajo la mediación educativa.

"Llamamos Pedagógica a toda mediación capaz de promover y acompañar el aprendizaje de nuestros interlocutores, es decir, de promover en los educandos la tarea de construirse y de apropiarse del mundo y de sí mismos”.




Toda práctica educativa, puede ser llevada al terreno de la mediación pedagógica. Es preciso por parte de los docentes una revisión y análisis desde la mediación pedagógica de cada uno de los medios y materiales que se utilizan para la educación; desde la voz, y el gesto, pasando por el libro hasta el hipertexto o las redes: textos, fotocopias, videos, materiales electrónicos, para que verdaderamente acompañen y promuevan el aprendizaje de los estudiantes y contribuyan a su formación integral y a una educación de calidad.
La complejidad de las relaciones en la educación es tal, que ignorarlo tiene consecuencias evidentes.

En el aula ocurren diversas interacciones mediatizadas por el profesor, los alumnos, los contenidos, los medios. Así por ejemplo la relación entre el profesor y el alumnado está mediatizada por la asignatura, por los medios y por la afectividad.

Las Nuevas Tecnologías han impactado de tal manera la sociedad que es imposible prescindir de ellas, bien sea que la escuela, el aula o espacio didáctico, las tenga o no. Sin embargo, su utilización es la de mediadoras entre el docente, el saber (objeto de estudio) y el estudiante. Cada tecnología tiene su propio lenguaje y su propio canal para pasar la información; y de cada una de ellas, podemos los educadores, aprovechar sus posibilidades para promover y acompañar los procesos de enseñanza y de aprendizaje.

Las instituciones dedicadas a la educación, tienen un compromiso pedagógico con sus estudiantes y con la sociedad en general, que es la de acompañar a sus estudiantes en un verdadero proceso de formación integral, que incluye el desarrollo de las capacidades de pensamiento, de comunicación, de toma de decisiones, para que el estudiante pueda hablar y escribir con soltura y seguridad. Tiene también el compromiso de desarrollar competencias de observar, proponer, crear, experimentar, buscar y seleccionar la información.






Los docentes somos esencialmente comunicadores y problematizadores, y no informadores o transmisores de un saber científico y socialmente establecido, al entender las nuevas tecnologías como mediadoras, se hace necesario enfatizar que éstas no van a eliminar los problemas conceptuales que deben ser resueltos por el docente y el estudiante.

Cysneiros (1999), hace un análisis fenomenológico de la relación {Ser Humano > máquina > realidad}, como también aspectos de la comunicación que pueden ser transmitidos, ampliados, reducidos con los recursos de la informática. Afirma que nuestra experiencia de la realidad es transformada cuando usamos instrumentos, en este sentido las realidades presentadas por los medios son alienantes.

Cysneiros, concluye que la tecnología no es neutra, en el sentido de que su uso proporciona nuevos conocimientos del objeto, transformando, por la mediación la experiencia intelectual y afectiva del ser humano, individualmente y en colectividad; posibilitando interferir, manipular, actuar mental o físicamente sobre nuevas formas, por el acceso a aspectos hasta entonces desconocidos del objeto.

En este sentido se hace necesario reflexionar sobre la función social del saber que se obtiene y se desarrolla a través de la Mediación Pedagógica, en donde necesariamente entran en escena el maestro, el estudiante, el conocimiento, las nuevas tecnologías de comunicación e información y la cultura en un entorno específico.
El Dr. Emilio Ortiz en su libro la comunicación pedagógica plantea:
“El desarrollo de un dialogo individual y grupal, exigen del uso de interrogantes y su consiguiente conversión en preguntas que no se limiten a exigir respuestas reproductivas o evidentes, si no que exijan pensar, reflexionar, a partir de la explotación de las contradicciones que ofrece el contenido de enseñanza”.
Una comunicación óptima requiere del establecimiento de un significado común en la comprensión de los mensajes. La paráfrasis, es decir, repetir con nuestras palabras lo que el otro nos ha expresado es un método eficaz que ayuda al sujeto a comprobar si verdaderamente ha comprendido la intención de la comunicación del otro.
Se debe mostrar empatia, lo que permite estimular a la otra persona para que se exprese lo más completa y libremente posible, al mostrarle que somos capases de ponernos en su lugar e intentar comprender el asunto desde su punto de vista.
Deben evitarse respuestas agresivas, polémicas inútiles, cuyo único origen puede estar en la animadversión o prejuicio que se tiene respecto a algunos de los interlocutores.
No buscar, dobles intensiones y pretensiones ocultas en lo que dicen los demás y evitar decir cosas con dobles intenciones y pretensiones. Debe dialogarse confiadamente.
Ramiro Sandoval García.

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